Andrea Gaume Amao
Nací en la ciudad de La Paz, hace 41 años y aquí me quede a vivir, amo mi ciudad y mi estado, estudié finanzas, mi experiencia laboral es muy diversa, actualmente estudio una maestría en innovación, soy muy inquieta, desde hace unos años decidí que mi futuro estaría en organizaciones de impacto social y con enfoque en los jóvenes y los niños.
Soy presidenta de FANLAP, una fundación que brinda becas para niños de escasos recursos y otros programas de apoyo y dirijo el programa en México de una organización denominada Ecology Project International, la cual busca desarrollar liderazgo participativo en los jóvenes, la construcción de comunidades sustentables y formar una sociedad ecológicamente alfabetizada.
Creo firmemente que la educación y las oportunidades pueden hacer la diferencia total en la vida de las nuevas generaciones y disfruto mucho mi trabajo y mi voluntariado por que pongo mi granito de arena para que esto suceda.
Soy mamá de dos niñas, mi primera hija fue quizá la que me hizo tomar conciencia de que tenía ¡los cachetes llenos de cuentos! Como ella decía, todas las noches esperaba una historia nueva y así comencé a escribir a mano algunos de mis cuentos, de una forma casual, a lápiz, a mano.
Desde siempre escribí pero nunca dedique tiempo específico para ello, a través del taller de iniciación a la Narrativa he podido reencontrarme con ese gusto y aprender a escribir de una manera más ordenada y mejor estructurada.
Escribo para los niños porque encuentro en ellos la capacidad de soñar, ellos pueden ver la magia porque siempre la están buscando, la encuentran en todas partes, en cosas grandes, en cosas pequeñas y hasta diminutas como las catarinas y los dientes de león que elevados al viento conceden deseos.
Sueño con encontrar la magia suficiente para convertir un rinconcito, un pequeño espacio, en un mundo mejor para cada niño.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí
¿Quién despertó?,
¿Dónde era allí?,
¿Cómo llegó allí?,
¿Qué hizo el dinosaurio mientras “quién despertó” dormía?,
¿Por qué todavía seguía allí?,
¿”Quién despertó” tuvo miedo del dinosaurio?,
¿O Sería que el dinosaurio tuvo miedo de él?
¿Qué tipo de dinosaurio es el del cuento?
Cuando desperté, había un dinosaurio junto a mí.
¿Hay Dinosaurios en esta época?
¿Será que quién despertó lo hizo hace mucho, mucho tiempo?
Si sabemos que quién despertó no estaba soñando,
¿Cómo reúnes un dinosaurio de ayer con una persona de hoy?
¿la máquina del tiempo acaso?.
lo dejó toda la noche allí, en la máquina….
Esperaba que en un punto desapareciera,
Y cuando despertó todavía estaba allí.
Seguro no pudo regresarlo al pasado.
¿Cómo sucedió este encuentro?
El último dinosaurio murió hace unos 65 millones de años.
Los hombres habitaron la Tierra desde hace unos 4 millones de años,
¿Por qué parece imposible que un hombre jamás hubiera visto un dinosaurio?
Si “el que despertó” lo vio.
El dinosaurio sí estuvo allí.
Tal vez en el pasado el hombre y el dinosaurio si vivieron juntos.
¿Será que el hombre estuvo en la Tierra hace más de 65 millones de años?
¿Será que los dinosaurios vivieron en épocas más recientes?
Para probar que el dinosaurio todavía estaba allí
Dibujaron en las cuevas, en rocas.
Batallas con reptiles gigantes,
Escribieron leyendas y relataron historias,
Dinosaurios o dragones, qué diferencia hay?
En India, en China, en Noruega, en Estados Unidos, en México.
Franceses e irlandeses, los vieron, hablaron de ellos.
Científicos y estudiosos han encontrado evidencia.
Han estado por todos lados. ¿Será que siguen por ahí?
Creo firmemente que la educación y las oportunidades pueden hacer la diferencia total en la vida de las nuevas generaciones y disfruto mucho mi trabajo y mi voluntariado por que pongo mi granito de arena para que esto suceda.
Soy mamá de dos niñas, mi primera hija fue quizá la que me hizo tomar conciencia de que tenía ¡los cachetes llenos de cuentos! Como ella decía, todas las noches esperaba una historia nueva y así comencé a escribir a mano algunos de mis cuentos, de una forma casual, a lápiz, a mano.
Desde siempre escribí pero nunca dedique tiempo específico para ello, a través del taller de iniciación a la Narrativa he podido reencontrarme con ese gusto y aprender a escribir de una manera más ordenada y mejor estructurada.
Escribo para los niños porque encuentro en ellos la capacidad de soñar, ellos pueden ver la magia porque siempre la están buscando, la encuentran en todas partes, en cosas grandes, en cosas pequeñas y hasta diminutas como las catarinas y los dientes de león que elevados al viento conceden deseos.
Sueño con encontrar la magia suficiente para convertir un rinconcito, un pequeño espacio, en un mundo mejor para cada niño.
CONTIGO Y CONMIGO
El timbre anunciaba la hora
del recreo en un soleado martes de primavera, en segundos, el solitario patio
se pobló de niños y niñas que agitados y bulliciosos corrían por aquí y por
allá, tratando de disfrutar al máximo cada minuto de esa media hora de receso.
Cómo todos los días,
Bastián se formó en la fila para jugar futbol y como casi siempre, nadie lo
escogió. Cada receso, sus compañeros de grupo organizaban dos equipos: “Los
buenos”, que eran escogidos por Andrés, el capitán y estrella del Futbol
escolar y “Los regulares” que eran escogidos después de que Andrés hiciera su
selección por cualquier otro niño.
Cuando digo “casi siempre
nadie lo escogía” es porque Bastián una día fue elegido. Andrés lo seleccionó
como portero de su equipo por su gran estatura y fuerza, Bastián se emocionó
tanto en el juego, que pateó muy duro la pelota… algo pasó que dio un tremendo
giro en el aire y fue a dar justo a la
portería de su equipo resultando en autogol. Ese fue el único partido perdido
en toda la historia de Andrés en la escuela, él se enojó tanto que lo echó del
juego y desde entonces lo molesta todo el tiempo.
Bastián es un poco
inquieto, se emociona facilmente, le es difícil concentrarse, prefiere el patio
que el salón de clases y en ocasiones, en esos días que siente que no entiende
a las personas ni ellos a él, prefiere estar solo. Las personas lo ponen
nervioso y a veces le gana el impulso que no es más que un montón de ganas
acumuladas de jugar y hacer amigos y por alguna razón acaba aplastando a
alguién o rompiendo algo.
Eso lo sabe Nina, ha sido su
compañera desde preescolar, a ella le gusta jugar futbol, es defensa del equipo
de “Los Regulares” e intenta ser una buena amiga, se le apachurra el corazón cada
vez que Bastián se vuelve a quedar fuera del juego, intentó convencer a todos
de integrarlo, sin embargo Andrés dijo que era un caso perdido, que arruinaba
el juego y los demás lo apoyaron. Andrés el primero en clase y el mejor en el
Futbol, así que todos lo obedecen.
Ese martes de verano algo
fue diferente: llegó a la escuela Clío, una hermosa niña con un par de trenzas
anaranjadas y hoyuelos en las mejillas, tenía una sonrisa verdaderamente feliz
y unas enormes pestañas que se rizaban
en la esquina de sus ojos haciéndola ver todavía más risueña. A todos en el
grupo les cayó muy bien y se encontraron muy emocionados de tener una nueva
compañera, Andrés no quito la vista de ella durante la clase, inmediatamente la
invitó a jugar futbol en el recreo, Clío le dio las gracias y le explicó que no le
gustaba.
A la hora del recreo, todos
salieron al patio de juegos y mientras se integraban los equipos, Clío cruzó la
cancha y se sentó junto a Bastián.
- ¿Porqué estas solo?, le preguntó.
– No estoy solo, estoy con ”Migo” le respondió Bastián,
- ¿Conmigo? le respondió Clío,
- Sí
con “Migo”!
- ¿Y Puedo jugar contigo?, preguntó Clío.
- Mira “Migo” dijo Bastián,
hablando solo: - Clío trae a “Tigo” y quieren jugar con nosotros!
Por un momento Clío se
sintió desconcertada, pero inmediatamente comprendió que se trataba y le
pareció muy divertido:
-Dice “Migo” que tu y “Tigo”
son bienvenidos, le respondió Bastián.
-¡Gracias “Migo”! ¡Gracias Bastián!. “Tigo” quiere saber¿a que vamos a jugar?,
Comentó Clío.
Y así Clío con “Tigo” y Bastián con “Migo” jugaron a los perros con pulgas,
los cuatro se revolcaron por un rato pasándose las pulgas y rascándose como locos.
Los demás solo podían ver dos niños en el suelo atacados de la risa. ¡Las
carcajadas llegaron a los oidos de Nina hasta la cancha de Futbol! , la risa de
Clío era tan contagiosa que solo escucharla daban ganas de reir, no era una
risa de payaso con su JuJuJú, o de bromista con el JiJiJi, ni de niño burlón con su aJajajá, era una risa combinada de Jejejes con jijijis y jujujús que sonaba a pura diversión.
Al día siguiente Nina se
armó de valor, cuando el timbre sonó y los niños corrieron al jardín, se fue
directo al árbol donde Bastián solía sentarse solo - ¿Puedo jugar con ustedes dos?, les
preguntó.
Clío y Bastián se voltearon
a ver y soltaron la carcajada, debes saber que no somos dos: sino cuatro, yo
tengo a “Migo”, que es mi amigo y Clío llegó con “Tigo”, explicó Bastián. - ¿tú a quién traes?, Nina los miró con asombro… Esto era increíble…
¡de lo más genial!: ¡Ella siempre dejaba
a Mónica en casa! creía que nadie comprendería que tenía una amiga imaginaria,
ese día jugaron todos juntos y Nina prometió que al día siguiente convencería a
Mónica de venir a la escuela, era un poco tímida.
Y así, el solitario
Bastián, que no estaba solo sino con “Migo” pasó a tener un montón de amigos
reales, los amigos imaginarios se encontraron y se perdieron por ahí jugando
juntos. Todos libres por el patio se inventaron
buques piratas, castillos con dragones, compartían el lonche jugando a ser tragonautas de una nave especial: devoraron
asteroides de bolas queso, planetas de tortas de jamón y jugo de lluvia
interestelar, ¡que días tan increíbles!. Clío no se quedó mucho tiempo en la escuela,
era una alumna temporal. Partió un día llovido entre abrazos sentidos y ojitos
también lluviosos, el sol coló unos rayitos entre las nubes y un gran arcoiris
de la amistad se pinto en el cielo para despedirla.
Clío
había venido a revolucionarlo todo. Los compañeros de equipo de Nina se
cansaron de ser “Los Regulares” como Andrés los llamaba, y se revelaron en busca
de nuevas aventuras, hacer lo mismo todo el tiempo bajo el dominio de un
capitán mandón dejó de ser divertido. Andrés tuvo que ingeniárselas reclutando
jugadores de primer grado que lloraban al menor regaño y tiraban la pelota para
todos lados!, al poco tiempo había
despedido a toda la primaria incluyendo al equipo de “Los Buenos” y se quedó
solo. Entonces el ejército de niños
despedidos y regulares ¡fue libre de escoger a que jugar! organizaron una liga
de autogoles y de futbol al revés, donde
Bastián fue un gran entrenador, otros se unieron a la legión de tragonautas
devoradores del universo y otros más formaron una bandada de piratas chimuelos
que no pueden comer manzanas, el club de animales pulgosos, el de “tú las traes” y un montón de ocurrencias más, la primaria
nunca fue más divertida, Andrés no tuvo más remedio que integrarse y como esa
semana se le cayó un diente, se sumó a los piratas chimuelos, por supuesto,
quería ser el Capitán, Joaquín Tres Dientes, comandante de la nave lo aceptó
con la condición de que fuera parte de la tripulación y que dejará de ser tan
mandón.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí
¿Quién despertó?,
¿Dónde era allí?,
¿Cómo llegó allí?,
¿Qué hizo el dinosaurio mientras “quién despertó” dormía?,
¿Por qué todavía seguía allí?,
¿”Quién despertó” tuvo miedo del dinosaurio?,
¿O Sería que el dinosaurio tuvo miedo de él?
¿Qué tipo de dinosaurio es el del cuento?
Cuando desperté, había un dinosaurio junto a mí.
¿Hay Dinosaurios en esta época?
¿Será que quién despertó lo hizo hace mucho, mucho tiempo?
Si sabemos que quién despertó no estaba soñando,
¿Cómo reúnes un dinosaurio de ayer con una persona de hoy?
¿la máquina del tiempo acaso?.
lo dejó toda la noche allí, en la máquina….
Esperaba que en un punto desapareciera,
Y cuando despertó todavía estaba allí.
Seguro no pudo regresarlo al pasado.
¿Cómo sucedió este encuentro?
El último dinosaurio murió hace unos 65 millones de años.
Los hombres habitaron la Tierra desde hace unos 4 millones de años,
¿Por qué parece imposible que un hombre jamás hubiera visto un dinosaurio?
Si “el que despertó” lo vio.
El dinosaurio sí estuvo allí.
Tal vez en el pasado el hombre y el dinosaurio si vivieron juntos.
¿Será que el hombre estuvo en la Tierra hace más de 65 millones de años?
¿Será que los dinosaurios vivieron en épocas más recientes?
Para probar que el dinosaurio todavía estaba allí
Dibujaron en las cuevas, en rocas.
Batallas con reptiles gigantes,
Escribieron leyendas y relataron historias,
Dinosaurios o dragones, qué diferencia hay?
En India, en China, en Noruega, en Estados Unidos, en México.
Franceses e irlandeses, los vieron, hablaron de ellos.
Científicos y estudiosos han encontrado evidencia.
Han estado por todos lados. ¿Será que siguen por ahí?
NEGROS ANTECEDENTES
Aquel fatídico día, yo venía de jugar un
partido de Futbol, sudado, algo agitado aún. El resto no lo recuerdo bien, no
supe en que momento preciso, ni como ocurrió, pero en unos segundos me
encontraba yo frente a su cuerpo sin vida.
-
¿y ahora que voy a hacer? - ¿qué
voy a decir?
-
¡Creerán que yo lo maté!.
Permanecí inerte, extático. Como el mismísimo Cadáver.
Comencé a sudar, pero estaba temblando. Era
calor, era frío? ¡Que se yo!. Ya no me acuerdo. El mundo me daba vueltas… - ¿por
qué yo? …Me preguntaba.. ¡Por que siempre a mi! - ¿Cómo voy a explicar esto?. Intentaba ordenar
mi mente confusa… cuando, en ese instante, mi madre y mi hermano entraron a la
habitación.
Juan soltó el llanto, desconsolado,
desmoronándose en el suelo.
La cara de mi madre, incrédula, recorrió el
cuerpo inerte minuciosamente, cómo si buscara un vestigio, una señal de vida, de
aliento, un destello de luz del alma en los ojos del difunto. Pero nada.
Mientras, permanecí paralizado. Mudo. Calculador.
Buscando, sin encontrar las palabras.
-Todo lo
que diga o haga puede ser usado en mi contra. (Es lo único en que podía pensar).
Quería formular un argumento, una buena explicación,
desafortunadamente y con mis negros antecedentes, difícilmente me creerían.
Una voz en mi interior dictaba: sólo di la
verdad. - Así lo encontré, ¡yo no hice nada! ¡Yo no lo maté!.
Mis labios comenzaban a entreabrirse, cuando mi
madre exclamó:
-
Juan, no hay duda, Toribio se
ha ido. Seguido: un silencio profundo,
solemne… Que fue roto de inmediato por el llanto desconsolado de mi hermano y
la retahíla de mi madre con ese tono tan peculiar que tiene de cuando uno mete
la pata:
- Te lo advertí – Juan
Alberto – ¡Te dije mil veces que no había que darle trozos de verdura tan
grandes a Toribio!, ¡seguramente se asfixio de tan glotón que era! ¡Mírale
nomás los cachetes, no los puede tener más retacados de comida!.
En algún lugar escuché que los científicos
opinan que el alma puede salir del cuerpo, bien… en ese momento: la mía regresó.
Entre sollozos de mi hermano y los gritos de mi madre.
- ¡Fiuuu!
- ¡Que alivio! - Qué felicidad saber que estaba libre de sospechas por la
muerte del hámster de mi hermano!.
Ustedes no lo saben… pero yo, tengo antecedentes:
hace unos meses, sin querer, jugando con mi resortera maté a mi Iguana, ¡juro
que ella se atravesó! Y para acabarla… poco después, rescaté una pequeña
torcaza caída de un árbol… ¡se te murió! Me decían…!mientras yo trataba de
explicarles que en un acto de heroísmo intenté salvarle la vida! ¡Sí! ¡Hasta le
di respiración de boca a pico!. ¡Si tan solo supieran lo difícil que fue lograr
que comiera!… Por si esto fuera poco y para colmo de mis males, unas semanas
más tarde falleció Prudencio, mi pez. … ¡Yo no lo maté! La culpa fue de que nos
fuimos unos días de vacaciones, en mi defensa diré que si se me pasó poner la
pastilla de alimento en la pecera, es por que estaba yo muy atareado buscando
mi traje de baño y unos calcetines que hicieran par, mi mamá cree que puedo hacer
más de dos cosas a la vez, pero eso es su súper poder, no el mío.
Tras la cadena de fatídicos sucesos, mis
hermanos y mis primos me traían de bajada … me apodaron “El exterminado” y “Lalo el destripador”. Nunca pude hacerles
entender que no destripé a la torcacita! ¡Jamás!... nunca en vida. Solo quise
practicarle una autopsia para probar mi teoría de que no había muerto por
desnutrición!... uff… tomó tiempo que olvidaran todo … como se podrán imaginar tras mi mala fama,
mis hermanos me prohibieron acercarme a sus hámsteres. Yo también quería uno,
pero mi madre consideró que era mejor comprarme un chocolate o un lapicero,
cualquier cosa que no estuviera viva así que me tuve que conformar con unas
canicas. Creo que piensa que aún no estoy preparado para tener una mascota.
Pero, lo que no saben es que de la muerte, se
aprende y la muerte de Toribio no ha sido en vano. He escuchado a los adultos
diciendo que todo pasa por una razón, Toribio nos deja una enseñanza: que todos comprendan que a cualquiera le puede
ocurrir la muerte de una mascota. No sabemos el día ni la hora, como diría el padre
Chuy.
Así mi historia. Según el veredicto de mi madre:
soy culpable por descuido. Hasta el día de hoy, sigo apelando al perdón y
prometiendo solemnemente que la próxima vez que tenga una mascota la cuidaré
mejor. No pierdo la esperanza.
Y como dice mi abuela Cata, de todo… saca lo
bueno: - si algo aprendí con tanto occiso y acompañándola a misas y funerales,
es a ser un experto en velorios, sepelios y epitafios. Para que vea Juan que yo
soy buen hermano, haremos un funeral con
todas las de la ley: flores, caja de zapatos y una lápida de roca. Lo
enterraremos allá en el patio de atrás, junto a Godzilla, mi lguana; la torcacita
y Prudencio. Deseando que sea bien recibido en el cielo de las mascotas, donde
estoy seguro que no le faltarán amigos y zanahorias.
Tal vez,
después de todo esto, Juan y yo nos congraciemos y logremos convencer a mi madre
de adoptar al menos un gato ¡con suerte un perrito!. Después de todo y como
dice mi abuelo: Todos merecemos una segunda oportunidad.
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