viernes, 10 de marzo de 2017

"Barco de piedra", Poemas de Rubén Rivera Calderón



Rubén Manuel Rivera Calderón. Lic. en Letras Hispánicas por la UAM-I y Medalla al Mérito Académico (1997). Obtuvo en tres ocasiones el Premio Peninsular de Poesía “José Alán Gorosave” (1988, 1997 y 1998); recibió el Premio Estatal de Poesía Joven “La Paz 1992”; ganó los Juegos Florales “Margarito Sández Villarino, San José, 2000”, y en mayo de 2004, el Premio Estatal de Poesía “Ciudad de La Paz”. Publicó Torera de las aguas (UABCS-SEP, 1996), Marina. Viaje por un cuerpo en ocho cantos (UABCS, Praxis y Cuarto Creciente, 2004), La Casa de Cortés (ISC, 2004), Poemas sueltos (El celta miserable, 2009), Tal vez un Himno (ISC/CONACULTA, 2010) y La casa que desea ser barco (ISSTE-Cultura, Palabra Vida, 2015). Actualmente divide su tiempo entre la escritura, la actuación, la docencia y la función pública, como Jefe de Servicios Estudiantiles en la UABCS.




Barco de piedra. Fragmentos

La ciudad en donde vivo es un torrente de piedra.
Yo también soy una piedra, destripada,
que vomita sus guijarros.
Esa grava, sin embargo, se suaviza
con cada abrazo que nos damos.
Vivo en una casa hecha por las costillas de una nube
y un mástil donde aún se escucha a las sirenas.
Sobre su cubierta brumosa,
los abuelos y los niños son detritos de alegría.
Cuando salen, colorean los crepúsculos;
curan las estrías del mar y de la tierra, 
su soledad castrante, su pus, su estafa.

Quiero a mi ciudad porque platica de más
y hunde su nariz de tostada en el ceviche.
Es traviesa y cabe en una resortera.
La “Vrbe” imposible es como un gato:
juega con un ovillo de granito y la esperanza callejera.
En los ojos de este gato se abriga el mar;
pero, ¡alerta!, hay mucha soledad debajo de las alcantarillas,
y carreteras asfaltadas con mangles y cangrejos.     
Aunque cerca del mar uno aprende de huracanes y silencios, ¡alerta!

Mi ciudad es un retablo de piedras
y almas secas a punto de incendiarse.

***********

Yo no quiero que estos versos sean poesía.
Debemos reeducar a los poetas.
Pegarles en el hocico periódicamente con la impresión de sus obras
y quitarles algo de esa arrogancia de guacamaya, tan inútil,
de mostrar al mundo sus oscuras jetas mansas y sufridas.
Sería justo hacerles un barquito de papel, con todas sus palabras,
para mandarlos a navegar en su propia fantasía.
¡Qué patético es escribir!, después de Homero,
para terminar chillando con el poema entre las patas;
como el único marinero que olvidó Ulises en la isla de Circe,
y se salvó del naufragio
por ser un puerco verdadero.

***********************

¿En cuántos Cuauhtémocs y judaizantes quemaremos nuestra furia?
Patria, escucha la risa de sanguijuelas y bacterias;
mira con todos los ojos de la mosca;            
suéñate otra y la misma sobre el agua.
¿Quién le dará una flor a Moctezuma?
Degüella mariposas, eructa volcanes;
¿cuántos arrabales necesitaremos para tener a un solo Lara?
Conviértete en un arma superior a toda guerra.
Avanza, al ritmo de un aliento submarino.
¿En cuántos billetes será estampada Sor Juana
antes de que despierte de su Primero sueño?
Pregunta cualquier duda al oráculo virtual.
También Octavio Paz tuvo versos en monedas de veinte pesos
(y dicen que el enemigo verdadero es el lenguaje):
“Todo es presencia, todos los siglos son este presente”.
Y aquí estamos.
Y hay bestias que no se han puesto un caracol en el oído.
¿Alguien habrá leído esas monedas?
Y no hay razón para estar en todas partes y en ninguna.
Todo es impunidad, cada sombra es la condena de su objeto;
todos los siglos son la imagen colectiva de este abuso;
cada convicto tiene en el poema, su galera;
y en los bronquios, el humo de la piel humana.
¿Se puede exorcizar a la poesía si la conviertes en dinero?
Y barcos enfermos vienen tras los barcos,
y vemos nubes, donde sólo hay un azul que espanta.
Patria, de Bretón,
nadie se puede detener para ser río:
en ti, lo verdaderamente surrealista es ser honesto.
Pero mi ciudad no se angustia por nadie:
fue hecha con mucha calma por el mar.
Es sólo nube cacariza.
En esta calma tú no te mueves,
la ciudad avanza lentamente, contigo de la mano,
para disfrutar del hediondo aceite de las ferias
donde hervimos a nuestras familias cada año.
Cuando te pones trucha,
con la retórica del poeta cobijero,
y el monstruo que desobedeció a sus padres siendo niña,
lo sabes: de nada sirve ser valiente, analfabeta y ebrio.
En algún momento nos convertimos en nuestra propia quesadilla.

Joven Patria, escúchame loarte.
Todavía eres superior a cada uno
y a la suma de todos tus poemas.
Pero no puedo declararte inocente y bella
mientras se siga muriendo de diarrea uno solo de tus hijos.
¿Cómo juzgar a los morros que sacan sus pistolas
y bailan al ritmo del cuerno de chivo?
El estero está amortajado por concreto y cocaína.
¡También ellos! 

Dura Patria,
Unos grafitis se leen en los muros:
“no seas igual ni fiel a tu espejo diario”;
“descanse mi barrio en paz, y su poesía,
manso mar a los pies de cualquier casa”. 
Abstracción pluscuamperfecta en la baba del cronista deportivo, patria;
por debajo del asfalto late el viaje, la duna y sus serpientes,
y los pumas afilados preparan su mordida.          
Vendrán otros árboles con nuevas frutas,
cantando su sinceridad vegetal.
Se renovará el silencio:
la nueva poesía tendrá otra ciudad,
y algunos versos imposibles de arrancar del tamarindo
(yo no puedo desandar los caminos de mi padre,
ni amarrarme a su destino de cometa).
Porque la ciudad en donde vivo, ahora, es sólo una piedra en el arroyo;
y el arroyo somos todos.
Y todavía jugamos cuando llueve.
¡Alerta! ¡Alerta!
Patria, sé más inteligente y menos suave,
menos atroz y más Velarde,
menos simulación y más música de selva.
¡También nosotros!



miércoles, 22 de febrero de 2017

El peso de los días. Poesía de Ivan Gaxiola


Iván Gaxiola cursó la licenciatura de Lengua y Literatura en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Aparece en revistas literarias como Pirata, Probabilidad cero, Fatum, Panorama y Tierra Adentro. En 2009 obtiene el Premio Universitario de Literatura de la UABCS, tanto en el certamen de cuento como en el de poesía; en 2013 consigue el Premio Estatal de Poesía Ciudad de La Paz con el libro El peso de los días, y en 2015 el Premio Estatal de Periodismo en el género de entrevista, que otorga la Asociación de Reporteros Sudcalifornianos (ARSAC). Forma parte de la compilación 19 poetas. Antología amorosa, de editorial Samsara, realizada en 2013; publica el poema Las pequeñas batallas, en la colección de la editorial El Ruiseñor de Teócrito, durante 2014; y en 2015 el Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) imprime su poemario El peso de los días. Actualmente es coordinador editorial de Diario El Independiente.




El poeta que se convirtió en reportero por necesidad y trató de regresar a los versos durante sesenta días (Fragmento)



Día 1

Escribe en salas de espera de sindicatos
sobre la necesidad de estar en otra parte
o regresar a la edad cuando las drogas eran suficiente
incluso se distrae con las pantallas que proyectan Distrito Comedia
y se siente humano por un segundo
se siente gente
puede olvidar todo lo que importa
y lo hace
el nombre del entrevistado
la pregunta de la nota
pero nunca la muerte
lo que apenas se percibe en una imagen sin enfoque
sabe que en la raíz de su dádiva anidan carbones
nosotros corremos el riesgo      piensa
su seguro cubre nuevas campañas
¿habrá despertado la luna cuando pensemos en la huida?      piensa
y mientras
las piedras crecen      la respiración se dificulta






Día 8

Con el estómago vacío y una hernia iatal
tomó 2mg de Clonazepam     1mg de Montelukast y una taza de café:
objetivo:
escribir cualquier cosa no relacionada con él y los suyos, los perros narrativos de hechos vanos:    
reporteros    
periodistas    
comunicadores    
signatarios de convenios    
hienas al servicio del león mancebo
nada sobre un Consejo Estatal de Seguridad Pública
una Junta Local de Aprehensión Social
una Pequeña Reunión de Pretensión Pueblerina
Funcionarios Provincianos de la Demagogia Pública
alejarse de la palabra coadyuvar
pero no pudo con eso
así que se conformó con adentrarse en la lectura
 Josefina y los ratones
para notar que en la casa de los hombres también duermen sus huesos
que adentro algo chilla como un canto
el mismo sonido de sus almas
la que navega en naves equivocadas sobre el silencio de la ciudad
cruza calles
conduce coches al amanecer
aviva la copla de las aves
y el homicidio de mujeres

más tarde     en la casa del viejo
comió algo parecido a una gelatina azul
y le obsequió como presente de cumpleaños un sweater
ajustado tal bragas de meretriz oronda
pasado de moda como llamarse Iván
y se sintió mal por el pésimo gusto
y porque todos al envejecer reciben cosas estúpidas

cantó las mañanitas
tomó dos cervezas mientras los demás hablaban de política
y se despidió mintiendo
regreso mañana



De Las pequeñas batallas



I

Cabremos algún día en las grietas de la noche
abrazados calmaremos esta alquimia sucia
para no ser de nuevo la espiga
en la mano del gigante.



II

Ayer cantaron las mismas aves
pero hoy no las oigo
ayer salté del sueño
hoy no tengo el valor para quedarme



III

Cómo volver a tenerme
mis manos son noches de vidrios y palabras
piedras de rencor y envío solitario

viernes, 2 de diciembre de 2016

Maleficae. Poemas de Ana Bochm







BLASFEMIA

Sólo se me ocurre maldecirlos,
así, feroz,
así como su disfrazada ternura reflejó
y no tuvo piedad.
Si esto no es contigo,
confieso que a veces dudo si son reales,
porque están ahí en la fina línea
donde el olvido y el recuerdo bailan
y se escupen,
insolentes fieras se descubren el órgano
¡y yo lo sé!
Siguen jugando a la condescendencia,
volcando gente,
vaciándolo todo,
implosionando pechos y desvistiendo rostros.
Aún llueve en mi pulso de sólo pensar
en esas burbujas de jabón,
que te traen a ti cargando como un saco,
esclavo de ellos y sus encantos;
¡malditos amantes de luces y sombras!
Rozándolo todo,
humedeciéndolo todo,
pateando al deseo con certero fracaso.
¡Malditos! les grita esta lengua
sedienta de sus sales...
parpadeen, bestias sutiles,
genuinas,
ahí donde no pretenden ser
y sólo son tus ojos.





LUNARES

Bajo aquel tule de sombras entreabiertas,
la pulsión de sus lunares entibiándolo.
Esa piel que paría lunas nuevas,
pigmentadas de roces mudos y jadeantes;
tintes de arrojo vinum
escurrían ante la hipnosis de la flauta;
bajo sombras
tejía sentimientos de contento,
que casi prefiere no soltarlos al viento.




LA VELA

Sus desnudos tiritan entre humo y abismo,
almas raptan desplegando espejismos de flama,
de esa vela cónica que hipnotiza su entrepierna,
que vence la lengua;
la cera nonata lubrica la sien:
ya oscilaba vacilante antes de resplandecer
mucho más que las noches y el sol;
hecha de cometa,
sin destino o ventura,
lo sabía bien,
cuando al querer hablar gemía;
y cuando ya tenía el reflejo de todos los reflejos,
esa flama moría naciendo...
se prendería con lágrimas y besos,
y perdida flotaría en el mar.





LA GRIETA
En esa grieta los vertimos,
acasos que aquietan todas las pasionarias de mi lecho,
mecen suspiros suspendidos,
los que dejo en tu falo
y en las raíces de tus prisas,
los que salpicas en las alas de mis besos,
simplemente tiernos acasos,
dulces calvarios de noches inmemoriales;
Ahí,
donde todo el pecho pesa como terciopelo
cuando sucumbe.





TE AMO
Sudo vinagre los días fríos,
bato chocolate
soñando en fetiches que cuelguen de algo mío;
coloco miles de clavos en el muro,
para empujarte con mi pecho por si me mientes.
Beso tu falo con media boca
por si te vas.






SIN MORTEM

Desdibujarían caricias de los cielos granate,
las mecerían entre piedras con ternura:
sepultarían varias estrellas con ellas,
y algunos lunares.
Amarían,
mientras la lluvia tinta ahí en los charcos,
desde la carnación saborearían cerezas de ceniza,
intramuros de tímidos pezones germinarían compasivos,
con tulipanes y granadas en los pies,
ilusos se hincharían de la penetración
derrumbando relojes
sobre las ilusiones que albergan en la piel que aletea;
ya que los ojos son mordidas de polvo
y rechinan en febriles esquivos...
¡Ya que ni ahora ni nunca!
Amarían, sí,
si pudieran,
las raíces que hieden bajo sus besos de lodo;
destilarían los suspiros que maniatan,
y sobre todo,
amarían al destino mismo de la caricia
que suele ser desdibujada.






TENTATIVA
Se separan los labios y se aprietan las piernas;
porque aquí,
lesionada intención,
vuelves a morderte los dientes,
pulsión de tu ausencia y silencio
sobre la música y la piel
mordisqueo a puchero:
sueño difuso que sólo dejó sensación sin recuerdo.
Confabula mundo
y dame un poco de lo que me toca,
dámelo en forma de caos e inercia,
embarga mi ceniza de la fe que no tengo.
Podaré todos mis pensamientos
después de lo que el viento se llevó,
permaneceré sobre tu sugestión
y tu subestimar el vacío, la nada...
No finjas,
no temas...
Mantenme en la sala de espera del olvido.
Porque aquí,
los suspiros se masturban con el capricho
y se duermen de nuevo para buscarte en sueños
donde los cuervos son mariposas en los espejos...
tentativamente.















CASCABEL # 14

CASCABEL # 14
NUEVA EPOCA, MUESTRA DE LA LITERATURA QUE SE ESTA ARMANDO EN HERMOSILLO, TORREON, TIJUANA Y EN LA BAJA SUR.

POETICARTEL #4

POETICARTEL #4
ILUSTRACION DE JULIETA SANCHEZ HIDALGO, TEXTO DE FEDRA RODARTE HIRALES ---PROYECTO URBANO DE DIFUSION DE LAS LETRAS Y LA GRAFICA SUDCALIFORNIANNAS, EN COORDINACION CON EL ISC Y LA DIRECCION DE CULTURA MUNICPAL

"CIUDADES IMPOSIBLES" obra grafica de Omar Murillo

"CIUDADES IMPOSIBLES" obra grafica de Omar Murillo
--de la serie "ciudades imposibles"

--de la serie "ciudades imposibles"

de la serie "ciudades imposibles"