viernes, 17 de marzo de 2017

Miss Violencia. Poemas de Aurora Varela Rodarte




Aurora Varela R. (La Paz, B.C.S.)

Egresada de la licenciatura en Lenguas Modernas, especializada en Alemán e Italiano. Aurora ha incursionado en la escena local del teatro y la literatura desde muy temprana edad y hoy en día aún desarrolla proyectos que mezclan distintas disciplinas con otros artistas del estado y del exterior. Se desempeña actualmente en el mundo empresarial, pero sueña con algún día poder dedicarse a algo relacionado con las artes en especial el cine. El cine significa para Aurora, vida, imaginación,lazos,familia. 







Violence is both, unavoidable and unjustifiable.
Albert Camus



Miss S


Lo único que me ata a este mundo
son sus brazos,
mi cuerpo y el suyo,
atrapados en un violento encuentro.
                                          (Lo único que el odio del mundo no corrompe)
Chocan, se unen.
Entonces desaparece,
Al igual que todo lo que en este punto se toca.
Dura un beso y una palabra.










Dios, el Diablo y el Poeta
Tú y yo
somos dos sombras
y una misma tristeza
Roberto Cabral del Hoyo

Se dibuja en las esquinas de la mano de quien vive,
En la comisura de los labios que sonríen con pereza.
En tu brazo, fuerte, de poeta,
De hombre de las cavernas, de verdugo,
Limita uno a uno mis sentidos y los suyos,
De quien lleva tu nombre y quien te ha dado uno.
No sé aún,
si te he amado o si  sean nuestros lazos un miedo enternecido.
Me diste una espada y no me instruiste.
Como el amor y la fe a la gente alegre, nuestras manos las mueven los mismos pecados,
El miedo y el odio, el coraje y la alegría de encontrarnos solos.











La Fes


Yo estaba adentro y afuera, al mismo tiempo encantado 
y molesto con la interminable variedad de la vida.
Francis Scott Fitzgerald


Esto es para la fiesta
para la rosa envenenada de la vida
que vierte tintes de sangre en el cuerpo de los desesperados,
de los que no hemos aprendido a habitar la eternidad
de aquellos que vivimos y morimos en un instante
 que dudamos del sol,
de la luna.
Esto es para aquellos que tienen la valentía de olvidar quienes son,
para los que no quieren descubrirlo
y los que han renunciado a su nombre.
Para mí,
que soy solo un hombre desnudo en las calles de la vida.
Esta de mi vida, es la fiesta para el hombre que sueña
perderse  para nunca encontrarse.











Octubre

Ardiendo como un ambar en la punta de su lengua se enconde mi nombre,

Rompe en su pecho como una ola en las rocas, e ilumina sus piernas cuando alquien más

Le besa.

La ciudad calla y apenas se pueden escuchar tus lágrimas caer, en el silencio de mi luto.












Puntos suspensivos

este poema como muchos estará inconcluso
no comienza ni acaba
no hay mayúscula ni un punto
no hay comas porque no hay pausas
porque es una ráfaga un momento de rabia en el que te escribo
y es tanto mi cansancio de seguirte escribiendo
que lo hago de la misma manera en que me has dejado
sin pautas sin guía
quisiera que entendieras
que no todos los versos
que emergieron de mi boca son míos
que un poema se escribe con y de dos manos
de dos palabras que se unen y hacen eco en la eternidad
nada de este poema me pertenece porque es compartido
como fue nuestro tiempo y como es nuestra despedida










Berlín



Tan viva estaba la ciudad, como nosotros.

Hay quienes han venido a conquistar ciudades,

Hay quienes, como yo, que han venido a caminar sus calles,

Y quienes como tú, las enverdecen.

Que delirante es, sentirse vivo sobre tantos muertos.

Soy más yo en ti, en ambos lados del muro,

En tu frío

Que en cualquier otra parte.







viernes, 10 de marzo de 2017

"Barco de piedra", Poemas de Rubén Rivera Calderón



Rubén Manuel Rivera Calderón. Lic. en Letras Hispánicas por la UAM-I y Medalla al Mérito Académico (1997). Obtuvo en tres ocasiones el Premio Peninsular de Poesía “José Alán Gorosave” (1988, 1997 y 1998); recibió el Premio Estatal de Poesía Joven “La Paz 1992”; ganó los Juegos Florales “Margarito Sández Villarino, San José, 2000”, y en mayo de 2004, el Premio Estatal de Poesía “Ciudad de La Paz”. Publicó Torera de las aguas (UABCS-SEP, 1996), Marina. Viaje por un cuerpo en ocho cantos (UABCS, Praxis y Cuarto Creciente, 2004), La Casa de Cortés (ISC, 2004), Poemas sueltos (El celta miserable, 2009), Tal vez un Himno (ISC/CONACULTA, 2010) y La casa que desea ser barco (ISSTE-Cultura, Palabra Vida, 2015). Actualmente divide su tiempo entre la escritura, la actuación, la docencia y la función pública, como Jefe de Servicios Estudiantiles en la UABCS.




Barco de piedra. Fragmentos

La ciudad en donde vivo es un torrente de piedra.
Yo también soy una piedra, destripada,
que vomita sus guijarros.
Esa grava, sin embargo, se suaviza
con cada abrazo que nos damos.
Vivo en una casa hecha por las costillas de una nube
y un mástil donde aún se escucha a las sirenas.
Sobre su cubierta brumosa,
los abuelos y los niños son detritos de alegría.
Cuando salen, colorean los crepúsculos;
curan las estrías del mar y de la tierra, 
su soledad castrante, su pus, su estafa.

Quiero a mi ciudad porque platica de más
y hunde su nariz de tostada en el ceviche.
Es traviesa y cabe en una resortera.
La “Vrbe” imposible es como un gato:
juega con un ovillo de granito y la esperanza callejera.
En los ojos de este gato se abriga el mar;
pero, ¡alerta!, hay mucha soledad debajo de las alcantarillas,
y carreteras asfaltadas con mangles y cangrejos.     
Aunque cerca del mar uno aprende de huracanes y silencios, ¡alerta!

Mi ciudad es un retablo de piedras
y almas secas a punto de incendiarse.

***********

Yo no quiero que estos versos sean poesía.
Debemos reeducar a los poetas.
Pegarles en el hocico periódicamente con la impresión de sus obras
y quitarles algo de esa arrogancia de guacamaya, tan inútil,
de mostrar al mundo sus oscuras jetas mansas y sufridas.
Sería justo hacerles un barquito de papel, con todas sus palabras,
para mandarlos a navegar en su propia fantasía.
¡Qué patético es escribir!, después de Homero,
para terminar chillando con el poema entre las patas;
como el único marinero que olvidó Ulises en la isla de Circe,
y se salvó del naufragio
por ser un puerco verdadero.

***********************

¿En cuántos Cuauhtémocs y judaizantes quemaremos nuestra furia?
Patria, escucha la risa de sanguijuelas y bacterias;
mira con todos los ojos de la mosca;            
suéñate otra y la misma sobre el agua.
¿Quién le dará una flor a Moctezuma?
Degüella mariposas, eructa volcanes;
¿cuántos arrabales necesitaremos para tener a un solo Lara?
Conviértete en un arma superior a toda guerra.
Avanza, al ritmo de un aliento submarino.
¿En cuántos billetes será estampada Sor Juana
antes de que despierte de su Primero sueño?
Pregunta cualquier duda al oráculo virtual.
También Octavio Paz tuvo versos en monedas de veinte pesos
(y dicen que el enemigo verdadero es el lenguaje):
“Todo es presencia, todos los siglos son este presente”.
Y aquí estamos.
Y hay bestias que no se han puesto un caracol en el oído.
¿Alguien habrá leído esas monedas?
Y no hay razón para estar en todas partes y en ninguna.
Todo es impunidad, cada sombra es la condena de su objeto;
todos los siglos son la imagen colectiva de este abuso;
cada convicto tiene en el poema, su galera;
y en los bronquios, el humo de la piel humana.
¿Se puede exorcizar a la poesía si la conviertes en dinero?
Y barcos enfermos vienen tras los barcos,
y vemos nubes, donde sólo hay un azul que espanta.
Patria, de Bretón,
nadie se puede detener para ser río:
en ti, lo verdaderamente surrealista es ser honesto.
Pero mi ciudad no se angustia por nadie:
fue hecha con mucha calma por el mar.
Es sólo nube cacariza.
En esta calma tú no te mueves,
la ciudad avanza lentamente, contigo de la mano,
para disfrutar del hediondo aceite de las ferias
donde hervimos a nuestras familias cada año.
Cuando te pones trucha,
con la retórica del poeta cobijero,
y el monstruo que desobedeció a sus padres siendo niña,
lo sabes: de nada sirve ser valiente, analfabeta y ebrio.
En algún momento nos convertimos en nuestra propia quesadilla.

Joven Patria, escúchame loarte.
Todavía eres superior a cada uno
y a la suma de todos tus poemas.
Pero no puedo declararte inocente y bella
mientras se siga muriendo de diarrea uno solo de tus hijos.
¿Cómo juzgar a los morros que sacan sus pistolas
y bailan al ritmo del cuerno de chivo?
El estero está amortajado por concreto y cocaína.
¡También ellos! 

Dura Patria,
Unos grafitis se leen en los muros:
“no seas igual ni fiel a tu espejo diario”;
“descanse mi barrio en paz, y su poesía,
manso mar a los pies de cualquier casa”. 
Abstracción pluscuamperfecta en la baba del cronista deportivo, patria;
por debajo del asfalto late el viaje, la duna y sus serpientes,
y los pumas afilados preparan su mordida.          
Vendrán otros árboles con nuevas frutas,
cantando su sinceridad vegetal.
Se renovará el silencio:
la nueva poesía tendrá otra ciudad,
y algunos versos imposibles de arrancar del tamarindo
(yo no puedo desandar los caminos de mi padre,
ni amarrarme a su destino de cometa).
Porque la ciudad en donde vivo, ahora, es sólo una piedra en el arroyo;
y el arroyo somos todos.
Y todavía jugamos cuando llueve.
¡Alerta! ¡Alerta!
Patria, sé más inteligente y menos suave,
menos atroz y más Velarde,
menos simulación y más música de selva.
¡También nosotros!



miércoles, 22 de febrero de 2017

El peso de los días. Poesía de Ivan Gaxiola


Iván Gaxiola cursó la licenciatura de Lengua y Literatura en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Aparece en revistas literarias como Pirata, Probabilidad cero, Fatum, Panorama y Tierra Adentro. En 2009 obtiene el Premio Universitario de Literatura de la UABCS, tanto en el certamen de cuento como en el de poesía; en 2013 consigue el Premio Estatal de Poesía Ciudad de La Paz con el libro El peso de los días, y en 2015 el Premio Estatal de Periodismo en el género de entrevista, que otorga la Asociación de Reporteros Sudcalifornianos (ARSAC). Forma parte de la compilación 19 poetas. Antología amorosa, de editorial Samsara, realizada en 2013; publica el poema Las pequeñas batallas, en la colección de la editorial El Ruiseñor de Teócrito, durante 2014; y en 2015 el Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) imprime su poemario El peso de los días. Actualmente es coordinador editorial de Diario El Independiente.




El poeta que se convirtió en reportero por necesidad y trató de regresar a los versos durante sesenta días (Fragmento)



Día 1

Escribe en salas de espera de sindicatos
sobre la necesidad de estar en otra parte
o regresar a la edad cuando las drogas eran suficiente
incluso se distrae con las pantallas que proyectan Distrito Comedia
y se siente humano por un segundo
se siente gente
puede olvidar todo lo que importa
y lo hace
el nombre del entrevistado
la pregunta de la nota
pero nunca la muerte
lo que apenas se percibe en una imagen sin enfoque
sabe que en la raíz de su dádiva anidan carbones
nosotros corremos el riesgo      piensa
su seguro cubre nuevas campañas
¿habrá despertado la luna cuando pensemos en la huida?      piensa
y mientras
las piedras crecen      la respiración se dificulta






Día 8

Con el estómago vacío y una hernia iatal
tomó 2mg de Clonazepam     1mg de Montelukast y una taza de café:
objetivo:
escribir cualquier cosa no relacionada con él y los suyos, los perros narrativos de hechos vanos:    
reporteros    
periodistas    
comunicadores    
signatarios de convenios    
hienas al servicio del león mancebo
nada sobre un Consejo Estatal de Seguridad Pública
una Junta Local de Aprehensión Social
una Pequeña Reunión de Pretensión Pueblerina
Funcionarios Provincianos de la Demagogia Pública
alejarse de la palabra coadyuvar
pero no pudo con eso
así que se conformó con adentrarse en la lectura
 Josefina y los ratones
para notar que en la casa de los hombres también duermen sus huesos
que adentro algo chilla como un canto
el mismo sonido de sus almas
la que navega en naves equivocadas sobre el silencio de la ciudad
cruza calles
conduce coches al amanecer
aviva la copla de las aves
y el homicidio de mujeres

más tarde     en la casa del viejo
comió algo parecido a una gelatina azul
y le obsequió como presente de cumpleaños un sweater
ajustado tal bragas de meretriz oronda
pasado de moda como llamarse Iván
y se sintió mal por el pésimo gusto
y porque todos al envejecer reciben cosas estúpidas

cantó las mañanitas
tomó dos cervezas mientras los demás hablaban de política
y se despidió mintiendo
regreso mañana



De Las pequeñas batallas



I

Cabremos algún día en las grietas de la noche
abrazados calmaremos esta alquimia sucia
para no ser de nuevo la espiga
en la mano del gigante.



II

Ayer cantaron las mismas aves
pero hoy no las oigo
ayer salté del sueño
hoy no tengo el valor para quedarme



III

Cómo volver a tenerme
mis manos son noches de vidrios y palabras
piedras de rencor y envío solitario

CASCABEL # 14

CASCABEL # 14
NUEVA EPOCA, MUESTRA DE LA LITERATURA QUE SE ESTA ARMANDO EN HERMOSILLO, TORREON, TIJUANA Y EN LA BAJA SUR.

POETICARTEL #4

POETICARTEL #4
ILUSTRACION DE JULIETA SANCHEZ HIDALGO, TEXTO DE FEDRA RODARTE HIRALES ---PROYECTO URBANO DE DIFUSION DE LAS LETRAS Y LA GRAFICA SUDCALIFORNIANNAS, EN COORDINACION CON EL ISC Y LA DIRECCION DE CULTURA MUNICPAL

"CIUDADES IMPOSIBLES" obra grafica de Omar Murillo

"CIUDADES IMPOSIBLES" obra grafica de Omar Murillo
--de la serie "ciudades imposibles"

--de la serie "ciudades imposibles"

de la serie "ciudades imposibles"